lunes, 28 de septiembre de 2015

Extraña boda

Los piojos y pulgas se quieren casar.
Por falta de trigo no se casarán.

Y dice la hormiguita desde su hormiguero:
-Háganse las bodas, yo llevo un granero.

Y dice el mosquito desde el mosquitero:
-Háganse las bodas, yo llevo un pellejo.

Y dice la rana desde su gran charco:
-Háganse las bodas, yo pongo la cama.

Y el topo promete desde su topera:
-Háganse las bodas, yo haré casa nueva.

Y el grillo y la grilla dicen muy contentos:
-Háganse las bodas, padrinos seremos.

Y dice el lagarto en su cueva oscura:
-Háganse las bodas, que yo seré el cura.

Gallinas y pollos se ofrecen gustosos
para ir a las bodas de pulgas y piojos.

Salen de la iglesia, todos muy alegres,
pero en el camino los novios se pierden.

-Señores ¿qué pasa? ¡Dónde están los novios?
-Se los han comido gallinas y pollos.


(Popular)






imagen: www.youtube.com

lunes, 21 de septiembre de 2015

La golondrina


Ya está el pájaro solo
puesto en la esquina,
puesto en la esquina,
esperando que salga
la golondrina,
la golondrina.


(Popular)




lunes, 7 de septiembre de 2015

La paloma


-Palomita blanca,
reblanca.
¿Dónde está tu nido,
renido?

-En un pino verde,
reverde,
todo florecido.



(Canción dominicana)

………..



viernes, 28 de agosto de 2015

La compra del asno



Ayer por la calle
pasaba un borrico,
el más adornado
que en mi vida he visto.

Albarda y cabestro
eran nuevecitos
con flecos de seda
rojos y amarillos.

Borlas y penacho
llevaba el pollino,
lazos, cascabeles
y otros atavíos,
y hechos a tijera,
con arte prolijo,
en pescuezo y anca
dibujos muy lindos.

Parece que el dueño,
que es, según me han dicho,
un chalán gitano,
vendió aquella alhaja
a un hombre sencillo;
y añaden que al pobre
le costó un sentido.

Volviendo a su casa
mostró a los vecinos
la famosa compra,
y uno de ellos dijo:

-Veamos, compadre,
si este animalito
tiene tan buen cuerpo
como buen vestido.

Empezó a quitarle
todos los aliños,
y bajo la albarda,
al primer registro,
le hallaron el lomo
asaz malherido,
con seis mataduras
y seis lobanillos,
amén de dos grietas
y un tumor antiguo
que bajo la cincha
estaba escondido.

-¡Burro –dijo el hombre-,
más que el burro mismo
soy yo, que me pago
de adornos postizos!

A fe que este lance
no echaré en olvido;
pues viene de molde
a un amigo mío,
el cual a buen precio
ha comprado un libro
bien encuadernado
que no vale un pito.


(Tomás de Iriarte)

martes, 11 de agosto de 2015

Canción de cuna para despertar a un negrito, Nicolás Guillén


Una paloma
cantando pasa.
-¡Upa, mi negro,
que el sol abrasa!
Ya nadie duerme,
ni está en su casa;
ni el cocodrilo,
ni la yaguaza,
ni la culebra,
ni la torcaza…
Coco, cacao,
cacho, cachaza,
¡upa, mi negro,
que el sol abrasa!
Negrazo venga
con su negraza.
¡Aire con aire,
que el sol abrasa!
Mire la gente,
llamando pasa
gente en la calle,
gente en la plaza,
ya nadie queda
que esté en su casa…
Coco, cacao,
cacho, cachaza.
¡upa, mi negro
que el sol abrasa!
Negrón, negrito
ciruela y pasa,
salga y despierte
que el sol abrasa,
diga despierto
lo que le pasa…
Ya nadie duerme
ni está en su casa:
¡coco, cacao,
cacho, cachaza,
upa, mi negro,
que el sol abrasa!


Nicolás Guillén                                                    imagen: www.youtube.com





(En vivo en La Habana, 1974) - Mercedes Sosa

martes, 21 de julio de 2015

Tormenta

  
Ya viene doña tormenta;
ya viene con su tormento,
y a los negritos de Cuba
les pone el flequillo tieso.

En los cipreses,
los búhos.
En los pinos,
las lechuzas.
En los álamos,
los grajos.
En las escobas,
las brujas.
¡Abracadabra!
¡Patas de cabra!
¡Todos lo gritan!
¡Todos lo hablan!
Los pájaros vuelan
sobre la montaña.
Todos los percebes
en las peñas cantan.
Todas las gaviotas
en el mar aguardan
a doña Tormenta
con su lluvia larga,
con sus rayos negros
con su capa blanca.

Gusanos de seda
mueren en las ramas,
bajo la tormenta
del abacadabra.

Los búhos tiritan
debajo del agua.
Y en el estanquillo
se ríen las ranas.

Y los labradores
rezan a la Santa.


Gloria Fuertes

miércoles, 8 de julio de 2015

Yo en el fondo del mar



En el fondo del mar
hay una casa
de cristal.

A una avenida
de madréporas
da.

Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.

Duermo en un acama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.

En el bosque verde
que me circunda
-din, don… din, dan-
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar verdemar.

Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del mar.


Alfonsina Storni                                                                      imagen: elhacedordesuenos.blogspot.com